Las Fiestas Quinquenales de Ulldecona: tradición, devoción y belleza en las calles del municipio

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Imagina calles transformadas en auténticas obras de arte, vecinos trabajando juntos durante meses y una tradición casi centenaria que llena de color y vida a todo un pueblo. Así son las Fiestas Quinquenales de Ulldecona, una celebración única que cada cinco años convierte a esta localidad del Montsià en un espectáculo visual impresionante y en un ejemplo perfecto de preservación del patrimonio cultural catalán.

Declaradas Fiesta Tradicional de Interés Nacional e incluidas en el Catálogo del patrimonio festivo de Cataluña, estas fiestas representan mucho más que una simple celebración: son la expresión de una identidad colectiva transmitida de generación en generación, un testimonio vivo de la capacidad creativa de sus habitantes y una muestra perfecta de cómo las tradiciones pueden evolucionar sin perder su esencia.

❓ ¿Qué son las Fiestas Quinquenales de Ulldecona?

El término «quinquenal» hace referencia a lo que ocurre cada cinco años y en Ulldecona esta palabra tiene un significado muy especial. Situada en la comarca del Montsià, esta población celebra cada lustro unas fiestas extraordinarias en honor a la virgen de la Pietat, su patrona, coincidiendo con la fiesta mayor del municipio.

Durante estos días, el pueblo entero se transforma por completo. Los vecinos de cada calle diseñan, crean e instalan elaboradas decoraciones que convierten a las calles en auténticos pasillos artísticos. Cada sector de la población compite amistosamente por presentar los ornamentos más originales y vistosos, de modo que se crea un ambiente festivo y un espectáculo visual difícil de igualar en cualquier otro lugar de Cataluña.

Estas celebraciones tienen lugar los años terminados en cuatro y nueve (2014, 2019, 2024, 2029…), siguiendo una tradición que se remonta a la posguerra española. Son días intensos en los que la devoción religiosa se mezcla con la expresión artística, la fiesta popular y la cohesión social, creando una atmósfera única que cautiva tanto a los locales como a los visitantes.

🕊️ Un origen marcado por la guerra y la promesa a la Virgen

Las Fiestas Quinquenales tienen su origen en un trágico episodio: la destrucción de la ermita de la virgen de la Piedad y su imagen durante la guerra civil española. Esta pérdida marcó profundamente a la población de Ulldecona, pero también propició el nacimiento de una tradición que ha perdurado hasta nuestros días.

El historiador Ferran Grau explica que «los Quinquenales surgen a partir de que en la guerra se quema la ermita y se quema la imagen de la Virgen. A partir de allí, hay una voluntad firme de un grupo de jóvenes de construir una nueva imagen.» Efectivamente, después de la guerra, un grupo de jóvenes se comprometió a reconstruir la figura de la Virgen.

Entre ellos destacaba Vicent Barrera, un artista local que había prometido que, si volvía sano y salvo de la guerra, esculpiría una nueva imagen para sustituir a la que había quemado. Cumpliendo con su palabra, Barrera creó un modelo de yeso primero y posteriormente esculpió la imagen definitiva en madera de melis, con la ayuda del carpintero Ramon Sauch.

📜 El inicio de una tradición única en Cataluña

La nueva imagen de la Virgen se finalizó en julio de 1939 y se presentó en el Ayuntamiento, donde la gente pudo contemplarla. Para celebrar su entronización, el 8 de septiembre del mismo año, coincidiendo con la festividad de la Virgen, se organizaron unas fiestas especiales.

Durante estas celebraciones ocurrió un hecho providencial que marcaría el nacimiento de las Quinquenales. Un fraile predicador llamado Frederic Domingo, que había venido a Ulldecona para esas fiestas, hizo una propuesta que cambiaría para siempre la historia festiva de la población: sugirió que cada cinco años la imagen de la Virgen bajara de la ermita al pueblo para ser homenajeada por sus habitantes.

El entusiasmo popular fue inmediato. Tal y como explica Ferran Grau: «La gente se lo toma en serio, van al Ayuntamiento y allí piden que esto quede por escrito y así se hace. En un libro de actas que va justamente de 1936 a 1939, hay una página pegada escrita a máquina, mientras que el resto del libro está a mano, donde se dice esto: «que el pueblo se compromete a bajar cada cinco años a la Virgen María.»»

Por tanto, en 1944 se celebraron las primeras Fiestas Quinquenales oficiales. La idea inicial era hacer una procesión convencional por las calles principales, pero ocurrió un hecho inesperado: los vecinos, de forma espontánea, habían decorado sus casas con colchas y elementos ornamentales y querían que la imagen de la Virgen pasara por delante de sus hogares. Dada la imposibilidad de recorrer todas las calles en un solo día, esa primera celebración se extendió durante dos jornadas.

Cinco años después, en 1949, el nuevo párroco, mosén Homs, perfeccionó la organización dividiendo al pueblo en sectores, de modo que la Virgen María pudiera visitar una zona diferente cada día, siguiendo una antigua costumbre de la festividad del Corpus. Este sistema es el que se ha mantenido hasta la actualidad.

👨‍👩‍👧‍👦 Las calles de Ulldecona se transforman: arte, esfuerzo y comunidad

🤝 ¿Cómo se organizan los vecinos?

La preparación de las Fiestas Quinquenales comienza mucho antes de su celebración, normalmente casi un año antes. El proceso de organización es un perfecto ejemplo de trabajo comunitario y colaborativo, en el que cada vecino aporta lo que puede según sus posibilidades, ya sea económicamente, con su trabajo o cediendo espacios para la realización de las tareas.

Sefa Forcadell, vecina de la calle Major, explica el proceso organizativo: «Pagar, pagamos entre todos los vecinos que vivimos allí. Entonces, todos estos vecinos, acordamos en reunión un precio y ponemos ese precio a cada uno de los que vivimos allí.» Este sistema de financiación comunitaria garantiza que todo el mundo contribuya equitativamente al proyecto colectivo.

Una vez recaudados los fondos necesarios, comienza la fase creativa: «Quedamos una fecha, nos reunimos, presentamos varios borradores y entonces, a partir de ahí, elegimos lo que más nos gusta y vamos a buscar el material.» Este proceso democrático de toma de decisiones asegura que el diseño final represente los gustos y preferencias de la mayoría de vecinos.

La flexibilidad en la organización del trabajo es otro aspecto destacable. Los locales cedidos por algunos vecinos se convierten en talleres comunitarios donde se reúnen regularmente para trabajar, pero también se contempla la posibilidad de que aquellos que no pueden asistir se lleven su trabajo a casa. De esta forma, se consigue que todo el mundo pueda participar según su disponibilidad y circunstancias personales.

🧵 Materiales y técnicas de decoración

Durante los años, la sofisticación de las decoraciones ha ido en aumento, así como las técnicas y materiales utilizados. Aunque en las primeras ediciones predominaban los elementos naturales y recursos caseros, actualmente se utilizan materiales más duraderos y versátiles que permiten crear diseños más elaborados y resistentes a las inclemencias meteorológicas.

La goma EVA se ha convertido en uno de los materiales predilectos para la elaboración de elementos decorativos, especialmente flores y hojas.

🕰️ Evolución a lo largo de los años: de las plantas naturales a la goma EVA

La evolución de los materiales utilizados en las decoraciones callejeras refleja también la evolución de la sociedad y sus necesidades. En las primeras ediciones de las Quinquenales, predominaban las decoraciones con plantas naturales que podían encontrarse fácilmente cerca.

Sin embargo, como explica el historiador Ferran Grau, «esto ha cambiado mucho porque el tipo de decoración, cada vez es más de material reciclado, material que no se estropea cuando llueve y cuando hace viento.» Esta evolución es eminentemente práctica, puesto que las decoraciones con materiales naturales eran muy efímeras y se deterioraban rápidamente con la lluvia o el viento y comprometían el esfuerzo de meses de trabajo.

En consecuencia, los vecinos han ido adoptando progresivamente materiales más resistentes y duraderos como el papel, cartón, plástico y, más recientemente, la goma EVA. Estos materiales no solo son más resistentes a las inclemencias meteorológicas, sino que también ofrecen mayores posibilidades creativas y estéticas.

💡 El espíritu de colaboración y creatividad

Más allá de los aspectos técnicos y materiales, el verdadero valor de las Fiestas Quinquenales radica en el espíritu de colaboración y creatividad que fomentan los habitantes de Ulldecona. Estos proyectos conjuntos fortalecen los lazos comunitarios, crean un sentimiento de pertenencia e identidad colectiva y permiten que distintas generaciones trabajen juntas con un objetivo común.

Sefa Forcadell expresa con entusiasmo esta realidad: «Hemos tenido este año una colaboración de cinco hombres fabulosos porque en todo momento, a cualquier hora que se les ha pedido hacer algo por aquí, han colaborado».

Es precisamente ese espíritu colaborativo el que permite afrontar proyectos de una magnitud que sería imposible asumir individualmente. El trabajo en equipo multiplica las posibilidades creativas y permite conseguir resultados espectaculares que sorprenden tanto a los propios vecinos como a los visitantes.

Otro aspecto interesante es la sana competencia que se establece entre las distintas calles. Cada uno intenta superarse en cada edición y sorprender con diseños más originales y elaborados. Esa rivalidad amistosa estimula la creatividad y hace que el nivel artístico de las decoraciones aumente con cada celebración.

Ferran Grau señala un fenómeno vinculado a esta competencia: el secretismo sobre los diseños que prepara cada calle. «Han pasado cosas muy curiosas a lo largo de los años, por ejemplo, el secretismo de no contar a los demás qué se hacía», explica. De esta forma se añade un elemento de intriga y expectación que hace aún más emocionante la inauguración de las decoraciones.

🎉 Los momentos más emocionantes de las fiestas quinquenales

🙏 La bajada de la Virgen

El punto de partida de las Fiestas Quinquenales es la bajada de la imagen de la virgen de la Piedad desde su ermita hasta el pueblo, en un acto conocido como la Romería. Este evento, cargado de simbolismo y emotividad, marca el inicio oficial de las celebraciones y atrae a numerosos fieles que acompañan a la imagen en su recorrido.

La Romería combina elementos religiosos con tradiciones populares. Los devotos, que consideran un honor poder participar en este acto, llevan la imagen de la virgen a hombros. A lo largo del camino, se cantan gozos y oraciones tradicionales, de forma que se crea una atmósfera de recogimiento y devoción.

Este acto representa mucho más que un simple traslado físico; simboliza la conexión entre el espacio sagrado de la ermita y el espacio cotidiano del pueblo. Es una forma de tener presente la protectora del municipio en la vida diaria de sus habitantes durante los días de fiesta, de modo que puedan expresar su agradecimiento y afección de una forma más cercana y personal.

La participación en la Romería no se limita a los creyentes más fervientes; muchos ulldeconenses, independientemente de su grado de religiosidad, se suman a esta tradición como una forma de mantener vivo el legado cultural del municipio y de reafirmar su pertenencia a la comunidad. Así, este acto trasciende el ámbito estrictamente religioso para convertirse en una expresión de identidad colectiva.

🥁 La romería y las procesiones

Una vez la imagen de la Virgen llega al pueblo, comienza un ciclo de procesiones por los diferentes sectores de Ulldecona. Siguiendo el sistema establecido por mosén Homs en 1949, cada día la Virgen visita una zona diferente del municipio, lo que permite que todos los vecinos puedan venerarla y mostrarle las decoraciones que han preparado con tanto esfuerzo y dedicación.

Estas procesiones son momentos de gran solemnidad pero también de celebración y fiesta. Los vecinos esperan con ilusión el momento en el que la imagen de la Virgen pasará por su calle, admirando las decoraciones que han estado preparando durante meses. Las casas se abren, las fachadas se engalanan y los balcones se llenan de personas que quieren presenciar el paso de la procesión.

El recorrido está acompañado por la música de la banda municipal, el olor de incienso y las oraciones de los fieles. Es un espectáculo multisensorial que cautiva tanto a los participantes como a los espectadores.

📅 ¿Cuándo se celebran las próximas Fiestas Quinquenales de Ulldecona?

Fieles a la tradición establecida desde 1944, las Fiestas Quinquenales de Ulldecona se celebran los años terminados en cuatro y nueve.

Si estás interesado en vivir esta experiencia única, te recomendamos que lo marques en tu calendario y planifiques tu visita con tiempo. La afluencia de visitantes durante estos días es considerable, por lo que es aconsejable reservar alojamiento con antelación si quieres pasar unos días en Ulldecona.

Durante tu estancia, además de disfrutar de las espectaculares decoraciones de las calles y participar en los actos festivos, podrás aprovechar para conocer el rico patrimonio histórico y natural de Ulldecona y la comarca del Montsià. La ermita de la Piedad, el castillo medieval, los olivos milenarios, las pinturas rupestres del abrigo de la Ermita o el núcleo histórico de la población son solo algunos de los atractivos que podrás descubrir.

La gastronomía local, basada en productos de proximidad y recetas tradicionales, es otro aliciente para visitar la zona.

Si te desplazas en vehículo propio, Ulldecona está bien comunicada por carretera, con acceso directo desde la autopista AP-7. También es posible llegar en tren con la línea Barcelona-Valencia o en autobús desde las principales ciudades cercanas como Tortosa, Tarragona o Castellón.

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